Parroquia Eclesiástica San Juan Bosco
Ubicada en la Urbanización Lago Mar Beach de Maracaibo, Estado Zulia, la Parroquia San Juan Bosco, adscrita a la Arquidiócesis de Maracaibo, es un referente religioso y comunitario que ha servido como espacio de encuentro y formación cristiana para sus feligreses.
La parroquia lleva el nombre de San Juan Bosco (1815-1888), conocido también como Don Bosco, sacerdote y educador italiano, fundador de la Congregación Salesiana y de la Asociación de María Auxiliadora. Su legado ha estado enfocado en la educación y protección de la juventud, promoviendo valores cristianos a través de la enseñanza y la formación técnica.
Desde su creación, la Parroquia San Juan Bosco ha sido un pilar fundamental para la comunidad de Lago Mar Beach y sectores cercanos, brindando apoyo espiritual y social a sus fieles. A lo largo de los años, ha desarrollado un fuerte sentido de comunidad, organizando actividades litúrgicas, formativas y pastorales que fomentan el compromiso cristiano entre niños, jóvenes y adultos.
Entre sus actividades más destacadas se encuentran la celebración de las festividades en honor a San Juan Bosco cada 31 de enero, la formación catequética para niños y adultos, grupos de oración, eventos de integración parroquial y programas de ayuda social para las familias más necesitadas.
Padre Dainer Prieto
El Pbro. Dainer Prieto Vera, es el párroco de la Parroquia San Juan Bosco en la ciudad de Maracaibo, también funge como el Rector del Propedéutico San Juan Pablo II.
En su ejercicio como Párroco de la Parroquia San Juan Bosco, el Padre Dainer ha consolidado una comunidad vibrante donde la fe se vive desde la acogida y la participación activa. Su liderazgo pastoral se manifiesta en la capacidad de congregar voluntades, impulsando los diversos apostolados y fortaleciendo la identidad cristiana de las familias que acuden a su encuentro. A través de una oratoria clara y esperanzadora, logra traducir el mensaje del Evangelio en acciones concretas que promueven la caridad y la fraternidad, haciendo del templo un verdadero hogar espiritual para quienes buscan consuelo y dirección.
Simultáneamente, su responsabilidad como Rector del Propedéutico San Juan Pablo II le otorga un papel determinante en la custodia de las futuras vocaciones de nuestra Arquidiócesis. En este espacio del Seminario Menor de Maracaibo, asume la delicada misión de acompañar a los jóvenes en sus primeros pasos de discernimiento vocacional, brindando las herramientas necesarias para una formación integral. Su labor en la institución combina la exigencia académica con el cultivo de la vida interior, asegurando que cada aspirante encuentre un entorno propicio para responder con madurez y alegría al llamado del Señor.
Nuestra Historia
Marcada por la perseverancia en encontrar un lugar espiritual común, sería la frase que resume el legado de la parroquia San Juan Bosco.
Corría el año 1989, cuando un grupo de vecinos del sector veía en sus corazones el anhelo de tener un templo donde alabar a Dios. Bajo el ardiente sol de Maracaibo, el padre Eleuterio Cuevas celebró la primera misa el 15 de diciembre de ese año. Fue una eucaristía humilde, marcada por la esperanza. A pesar del mal olor por la cercanía al alcantarillado, la comunidad respondió con amor y fe.
Pero no se detuvieron allí. Decidieron mudarse a un lugar más digno, donde hoy están las Canchas Múltiples de Lago Mar. Allí, con sus propias manos, los vecinos cargaban cada día de misa una mesa que servía de altar, una planta eléctrica, luminarias, vestiduras y ornamentos. Con cariño, algunos llamaban a esos encuentros «la misa de la pachanga», por la presencia de zancudos… pero en el fondo, sabían que era una fiesta impregnada de fe.
En una calle cercana, había un letrero de un banco y los vecinos lo convirtieron en el aviso que decía: “Próximamente se construirá la Iglesia San Juan Bosco”, un acto de esperanza que sembró ilusión en todos.
Gracias al alcalde Fernando Chumaceiro, se logró construir el piso y las paredes de la primera capilla. Leonardo Araujo la administraba con pasión. El padre Eleuterio, junto a la comunidad, impulsó una campaña: cada vecino aportaría 1.500 bolívares para comprar puertas y ventanas. Una verbena organizada por los mismos fieles permitió pagar el techo.
Pero los retos no cesaban. El terreno del templo fue reclamado por la policía motorizada, una constructora y el Liceo Antonio Guzmán Blanco. Fue entonces cuando el padre Eleuterio sembró una cruz traída del Colegio Zaragoza en el centro del terreno, como un acto de fe que desafió la demolición y aseguró que ese espacio sería para Dios.
Donó también las imágenes del crucifijo, de María Auxiliadora y de Don Bosco. La fe echó raíces.
Las eucaristías continuaron de forma constante hasta que el padre fue trasladado a otra parroquia. Entonces, la responsabilidad cayó sobre los hombros valientes de mujeres como Elizabeth Atencio, Mary Ocando y Tula Arrieta, quienes, junto a pocos colaboradores, mantuvieron viva la llama: misas, horas santas, navidades, misas de aguinaldo… todo por amor a Dios.
En el año 2000 nació el Coro San Juan Bosco, y las eucaristías crecieron. Aunque no contaban con un sacerdote fijo, la comunidad no se rindió. Tocaron las puertas del Seminario Mayor, y un sacerdote decidió ayudarlos, trayendo consigo a seminaristas que, con gratitud, fueron «apadrinados» por los vecinos. Más de 30 seminaristas recibieron ayuda de esta comunidad, que dio sin esperar nada a cambio.
Uno de esos seminaristas era el padre Javier Fuenmayor. En 2005, la Gobernación del Zulia anunció la construcción del Templo San Juan Bosco. La emoción fue inmensa. Fueron reconocidos como Rectoría y el padre Javier fue asignado como guía espiritual.
El 31 de julio de 2011, la comunidad recibió una bendición especial: fueron nombrados sede oficial del Propedéutico del Seminario Mayor. Un reconocimiento merecido por su cariño incondicional hacia las vocaciones sacerdotales.
En 2015, la Rectoría pasó a manos del padre Carlos Villasmil, quien sucedió al padre Jorge Dos Passos. Y el 12 de febrero de 2017, la comunidad celebró una victoria de fe: fueron oficialmente elevados a Parroquia San Juan Bosco.
Pero la historia no se detiene. En 2019, el corazón de la parroquia se entristeció con la partida física del Padre Carlos Villasmil, quien falleció a los 49 años. Sin embargo, la esperanza no se apagó. El 02 de marzo de 2020, fue nombrado párroco el Padre Dainer Prieto, actual rector también del Propedéutico San Juan Pablo II.
Hoy, la Parroquia San Juan Bosco no es solo un templo; es el testimonio vivo de una comunidad que nunca perdió la fe, que transformó la adversidad en bendición y que, con perseverancia y amor, construyó un lugar donde Dios habita.
